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Miracle and work.

"It is true that I believe in miracles, or, rather, grace from heaven. But I believe in miracles in every area of life except writing. Experience has shown me that there are no miracles in writing. The only thing that produces good writing is hard work. It's impossible to write a good story by carrying a rabbit's foot in your pocket." Isaac Bashevis Singer

ODA A WALT WHITMAN (fragmento).


"Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo."

FEDERICO GARCÍA LORCA

PALABRAS BELLAS.

"Y Emma quería saber exactamente lo que en la vida se entendía por felicidad, pasión, embriaguez, palabras que le habían parecido tan bellas cuando las leyó en los libros."
Madame Bovary, de Gustave Flaubert.

YO SOY UN HOMBRE ALEGRE.


"Se queja usted de que mis personajes son lúgubres. ¡Pero, ay, no es culpa mía! Así quedan involuntariamente, y mientras escribo, no me parece que esté escribiendo sombríamente; de cualquier manera, siempre estoy de buen humor cuando trabajo. Es notable que las personas tristes y los melancólicos siempre escriben cosas alegres, mientras que los animosos deprimen a la gente con sus escritos. Yo soy un hombre alegre; o al menos me parece que me he divertido durante los primeros treinta años de mi vida."
Anton Chéjov.

UN TURISTA / UN VIAJERO.


"No se consideraba un turista; él era un viajero. Explicaba que la diferencia residía, en parte, en el tiempo. Mientras el turista se apresura por lo general a regresar a su casa al cabo de unos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a a otro de la tierra. Y le hubiera sido difícil decir en cual de los muchos lugares donde había vivido se había sentido más a sus anchas."
El cielo protector. Paul Bowles.

LO QUE MÁS ME GUSTA DE UN LIBRO.


"Lo que más me gusta de un libro es que te haga reír un poco de vez en cuando. Leo un montón de clásicos como La vuelta del indígena y no están mal, y leo también muchos libros de guerra y de misterio, pero no me vuelven loco. Los que de verdad me gustan son esos que acabas de leerlos y piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras. No hay muchos libros de esos. Por ejemplo, no me importaría nada llamar a Isak Dinesen, ni tampoco a Ring Lardner, sólo que D.B. me ha dicho que ya ha muerto. Luego hay otro tipo de libros como La condición humana, de Somerset Maugham, por ejemplo. Lo leí el verano pasado. Es muy bueno, pero nunca se me ocurriría llamar a Somerset Maugham por teléfono. No sé, no me apetecería hablar con él. Preferiría llamar a Thomas Hardy. Esa protagonista suya, Eustacia Vye, me encanta." 
Holden Caulfield, en El guardíán entre el centeno, de J. D. Salinger.

CONSEJOS PARA VIAJEROS.


Por Francis Bacon.
Si queréis que un joven haga su viaje en poco tiempo, y que en poco tiempo acopie mucho, debéis hacer como sigue. Primero como se dijo, debe tener algún conocimiento del idioma antes de ir. Luego debe tener servidor o preceptor que conozca el país, como también dijimos. Que asimismo lleve con él un mapa o libro que describa la región por donde viaja; lo cual será buena clave para su indagación. Que también lleve un diario. Que no permanezca mucho tiempo en una ciudad o pueblo; más o menos según merezca el lugar, pero no demasiado; y aun, cuando se quede en una ciudad o pueblo, que cambie de alojamientos de un extremo y parte del pueblo a la otra; lo cual es gran imán para trabar conocimiento con personas. Que se aparte de la compañía de sus paisanos y coma en lugares donde haya buena compañía de la nación por que viaja. Que en sus cambios de un lugar a otro se procure recomendación a alguna persona de calidad que more en el lugar al cual se traslada; que pueda usar su favor para las cosas que desea ver o conocer. Así puede abreviar su viaje con mucho provecho.

(…)
En cuanto a las reyertas, con cuidado y discreción han de evitarse. Suelen ser por queridas, brindis, puestos y palabras. Y que un hombre se guarde de pasar el tiempo en compañía de personas coléricas y pendencieras; porque ellas lo empeñarán en sus propias reyertas. Cuando un viajero vuelve a su patria, que no deje por completo detrás de sí los países por donde ha viajado; sino que mantenga una correspondencia por cartas con los conocidos de más valer. Y que su viaje asome más en su conversación que en su ropa y en sus gastos; y que en su conversación sea más bien deliberado en sus respuestas, y no se apresure a relatar historias; y que parezca que no cambia las costumbres de su país por las de otros lados; pero que sólo insinúe en las costumbres de su país algunas flores de lo que ha aprendido en el extranjero.